El coaching como invitación a una mejor vida

Coaching ontológico
 

Aristóteles había llegado a la conclusión de que lo que buscamos, más que cualquier otra cosa, es la felicidad. Es el propósito central de nuestra existencia. En la actualidad, la pandemia nos da la oportunidad de revisarnos y activar fuerzas que nos permitan incrementar el nivel de conciencia. Así lograremos conectarnos con lo que nos llena de sentido y nos permitirá construir un porvenir donde la realización individual y colectiva sea posible. No será sencillo porque las transformaciones suelen ser caminos difíciles de recorrer. Se trata de un viaje. En este artículo compartiré cómo hacerlo a través del Coaching Ontológico.

Viajar con responsabilidad y conciencia

Tengo la convicción de que hemos buscado la felicidad en los lugares equivocados. A través del coaching Ontológico he visto innumerables personas que al invitarles a recordar situaciones donde se realizaban como ser humano descubrieron que estaban atadas a nociones impuestas por la educación familiar y cultural. Es lógico sentir que estamos siendo movilizados por sueños ajenos y a la larga esto genera un gran vacío.

Las condiciones externas no siempre son las que quisiéramos o las que juzgamos favorables para realizarnos como seres humanos, algo evidente durante la actual pandemia por el covid-19. Por eso necesitamos actuar con sabiduría, tranquilidad, mucha delicadeza y respeto por la vida. En nuestras manos está la posibilidad de generar una transformación personal, organizacional y social que nos lleve a un mayor bienestar como humanidad.

Hoy existe un vasto desarrollo científico y tecnológico, innumerables comodidades y un fácil acceso a cualquier tipo de información. Nos domina una ilusión de seguridad que otorgan los bienes materiales. Sin embargo, es habitual que sintamos que hemos malgastado el tiempo cayendo en estados de confusión y sin sentido que pueden llegar a ser aplastantes. Por eso es importante hacernos determinadas preguntas:

  • ¿Dónde hemos estado buscando bienestar y felicidad?

  • ¿Cuáles son aquellas certezas que hemos juzgado necesarias para ser felices?

  • ¿Qué de lo que aprendimos nos haría felices?

Desde estas interrogantes el Coaching Ontológico ayuda a resignificar la vida incluyendo las experiencias difíciles o dolorosas para elegir transitarlas desde un lugar que permita aumentar el bienestar.

Aprender del camino

En el Coaching Ontológico entendemos la transformación como una invitación a un viaje. El antropólogo Joseph Campbell escribió en 1949 “El viaje del héroe” también conocido como “Periplo del héroe”, una bella metáfora para nuestra profesión. En esa historia el héroe vive en un mundo ordinario que es interrumpido por una señal. Podríamos decir que es un llamado. Si lo escucha iniciará un recorrido lleno de incertidumbre donde las certezas que servían para sostener su tradicional existencia ya no son válidas.

Lo interesante de la historia es que si el héroe emprende el viaje se pondrá delante de diversas pruebas que lo llevarán al límite. Tendrá que atravesar el abismo, representado por la ignorancia absoluta, y sólo desde el coraje y una confianza inédita en la vida podrá seguir su viaje. Así es la transformación. Si sobrevivimos obtendremos grandes recompensas: nuevos ojos para mirar con mayor amor y apertura; un corazón compasivo, honesto y generoso; y un andar sereno que permitirá una buena vida al servicio del mundo.

En el libro “El poder del mito” (1991) Bill Moyers le preguntó a Joseph Campbell por qué hay tantas historias de héroes en la mitología. El antropólogo respondió que son las historias que valen la pena escribir. “Un héroe es alguien que ha dado su vida por algo más grande que su persona”, desarrolla el antropólogo y completa: “Hay dos tipos de hazañas. Una es puramente física, donde se realiza un acto de valor en la batalla o se salva una vida. Otra es cuando se aprende a experimentar el espectro supranormal de la vida espiritual humana y después vuelve con un mensaje”.

La historia de Campbell puede llevarnos a la pregunta: ¿Cuál es el aprendizaje que obtendremos de forma personal y como humanidad de esta travesía llamada pandemia? Quizás estemos frente a el segundo tipo de hazaña.

Una invitación

Es evidente que ya no podemos pensar solo en nosotros. Si queremos estar bien necesitamos concebirnos en una nueva cosmovisión en la que estemos integrados con las otras personas, la naturaleza y el planeta. Parecemos estar invitados a realizar un viaje transformacional. El llamado y las señales están por todos lados ¿Cuál está siendo tu llamado hoy y quién te acompañará? Si escuchas el llamado y decides hacerte cargo e iniciar este camino lleno de incertidumbre, se hace fundamental encontrarse con un mentor. La pregunta se impone: ¿Quiénes están siendo tus guías o mentores en este viaje?

Te aseguro que en muchos momentos de este viaje te enfrentarás a tus mayores temores e incomodidades. Sin embargo, lo maravilloso será que al final llegará la recompensa, donde podrás disfrutar de la verdadera felicidad que regalan las experiencias trascendentales. Es muy posible que la felicidad a la que se refería Aristóteles sea convertir la vida en un eterno viaje más que una desesperada necesidad de satisfacción.

Rutas hacia Ítaca

Estamos situados en la plataforma para saltar hacia nuevos viajes heroicos con múltiples retos y desafíos adaptativos. Está en nuestras manos elegir adormecernos anhelando recuperar la normalidad o convertirnos en el eje fundamental del cambio que necesita el mundo. El coaching, como disciplina viva, es una constante invitación a transitar por estos caminos que nos hacen elegir siempre. La decisión de no escuchar y hacer más de lo mismo es legítima. Sin embargo, el actual escenario es propicio para iniciar nuestros viajes hacia otros destinos. Algo que podemos encontrar al inicio del poema “Ítaca” de Konstantino Kavafis sobre la ciudad griega:

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

 
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Vivir es un viaje

¿Qué tal si esto lo hacemos juntos, pensando en el nuevo mundo en el que vamos a convivir?

 
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